
El amor que inspiró a Jane Austen
Junio 13, 2008
Para escribir con propiedad de un tema hay que conocerlo a fondo, experimentarlo en primera persona, sólo de esta manera podremos transmitir a los demás su significado, o en el caso de que el lector lo conozca, conseguir lo más anhelado para un escritor, que su lector se vea reflejado en sus palabras.
Obedeciendo a esto, parece ser que una de las historias de amor más conocidas de la literatura se basó en este precepto. Elisabeth Bennet y Fitzwilliam Darcy no fueron más que la plasmación al papel de la historia de amor entre Jane Austen y Tom Lefroy, aunque con el final que seguramente ésta habría deseado.
En la vida real el enamorado no se enfrentaba al mundo por amor, sino que se sometía a las presiones de sus familia y abandonaba a quien en realidad quería por quien en realidad le convenía (económicamente hablando).
Esta historia ha vuelto a salir a a luz como consecuencia de la salida a subasta del retrato del propio Tom Lefroy, causando una expetación tal que el precio de salida del retrato son nada más y nada menos que 63.000 euros. Quien pueda permitírselo podrá atesorar la imagen del Señor Darcy que un día perteneció a la realidad, aquel mismo que hizo que cada una de las lectoras de Austen fantasearan con encontrar un hombre igual.